domingo, enero 16, 2011

Osos feroces y fiestas al sol


Dos chicas lesbianas me invitaron a pasar unos días en su tienda de campaña. Una era más rubia que la otra. El sol me daba en la espalda y les pedí un poco de sombra. Sacaron sombra, mucho pan y unas bebidas. Una de ellas parecía licor de arroz y estaba hecha en Puerto Rico. La chica más rubia me enseñó la botella, como hacen los camareros de restaurantes caros. Ella sonrió y me di cuenta de que le faltaban casi todos los dientes que intervienen en la sonrisa. Me calmó la idea de que conservara los molares y de que ya tuviera pareja. Si la otra estaba muy enamorada la querría también aunque fuera un poco más horrible que cuando la conoció -pensé-
Había también un niño por ahí y, después, fui yo el niño y estaba en una casa.
Desde el balcón de casa vimos a un hombre paseando a un oso atado a una correa, como si fuera un perro. Hicimos ruidos con la boca con el fin de llamar al oso y el oso se enfadó, corrió hacia la entrada del edificio y, por más que el dueño se lo impidió, no cejó en su intento de capturarnos. El oso desapareció del alcance de nuestra vista pero, aún así, puse una silla contra la puerta, que era muy frágil. Caí en la cuenta de que el oso no sabía el número de la puerta ni el piso donde tenía que venir a comernos. Dejamos de atemorizarnos y hubo un cambio de escena.
Conducía por una carretera subido a mi almohada blanca. Estaba parado en un semáforo en rojo y me encontraba perdido. Una mujer subida a una moto hablaba con un oso de peluche gigante. No tenía duda de que lo hacía para llamar la atención de la gente del coche de al lado. Y lo consiguió¨: un niño la miraba sorprendido.
Le pregunté a la chica de la moto la dirección adónde me dirigía y me contestó que tenía que girar a la izquierda, en una calle donde había un guardia urbano. Para ello tenía que cortar el tráfico de dos carriles y lo hice pero la almohada no me giraba bien. Mentalmente hacía lo imposible por girar pero la almohada ni respondía ni corría mucho. El guardia me miraba con ganas de sancionarme. Yo estaba seguro de que si me concentraba, la almohada obedecería todos mis deseos.
Sobre esa carretera tenía a una mujer subida en una especie de colchón de aire delante. Cuando el semáforo se ponía verde, su colchón arrancaba y levitaba. Se movía a rápida velocidad mientras ella cantaba ópera. Era una de las lesbianas de la tienda de campaña.
Cuando estuve dentro de la tienda con ellas, quise entablar una conversación con la cantante pero la otra tenía celos y me lo impedía con la mirada.
Una vez todos reunidos en una terraza muy grande bajo el sol, pedí permiso para ir a la nevera a beber. La botella de licor de arroz estaba detrás de un montón de cosas. Primero tenía que sacar dos barras de pan muy largas. Lo saqué todo con paciencia y me serví un vaso grande de ese licor. Leí la etiqueta en inglés. Decía: Hecho en Puerto Rico. Al volver a guardar la botella con todo lo que le precedía, me di cuenta de que el pan era tan largo que no cabía, así que partí los extremos de las dos barras y las metí. Salí a la terraza con los dos cuescos de pan y mi bebida. Los demás se asombraron.
En el interior de la casa desde donde vimos al hombre paseando un oso iba yo a tomar el desayuno con mi hermana. En otra mesa, mi madre preparaba unos relojes para su venta. Un hombre lo miraba todo. No sabía quién era, pero emitía juicios. Vi un reloj que me gustó y me lo probé. Era el más barato de todos. Pedí quedármelo, pero el reloj ya estaba vendido. Cuando me lo probé me di cuenta de que, en realidad, no me gustaba.
¡El hombre que lo miraba todo nos acusaba de habernos comido su oso!

18 Comentarios:

Blogger Aldabra dijo...

batiburrillo de imágenes a cada cual más surrealista, con oso de fondo.

ni en los mejores sueños.

biquiños,

9:08 p. m.  
Blogger Thiago dijo...

jaj cari, vamos que lo has flipao!. A mi me parece que el licor de arroz era el mismo "Mezcal" que tanto le gustaba a Bolaños, jaaja

Bezos.

9:26 p. m.  
Blogger ✙Eurice✙ dijo...

Historias que vas relatando como repta una serpiente, sinuosas, como sacadas de un brote psicóticos.
Quizá lo hayan sido, no se si el licor de arroz o de una copa de absenta(ajenjo) ...

10:06 p. m.  
Blogger Igor dijo...

Flotando en una nube de arroz me he quedado, desarbolado.
Saludos.

10:45 p. m.  
Blogger Amnesia dijo...

Yo creo que fue de absenra eurice jajajaja.
Me molan estas historias que no sabes por donde van, yo me he quedao en la almohada echando una cabezadita hasta que se ha ido el oso jajajajaja

11:02 p. m.  
Blogger theodore dijo...

Le paso el texto a Freud a ver qué me cuenta, que eso de las dos largas barras de pan mutiladas me ha dejado algo inquieto...

Besos varios

12:14 a. m.  
Blogger Z dijo...

Romek, cada vez me gusta más tu estilo. Es tan... sorprendente, refrescante, tan original, que a mí me parece que estás creando un movimiento literario nuevo. Podríamos llamarlo absurdismo? XD

sencillamente genial. :P

12:17 a. m.  
Blogger Gincrispi dijo...

Hay un oso en mi sopa.

12:59 a. m.  
Blogger Parmenio dijo...

Me acaba de llamar el oso y me ha dicho si alguien ha preguntado por él. Se ha servido un plato de licor de arroz, se ha bebido las barras de pan y se ha tumbado a dormir en la almohada de Puerto Rico.

Un beso (levitando en el reloj)

1:26 a. m.  
Blogger Romek Dubczek dijo...

Gracias, Aldabra, besos :)
No, Thiago, si tomo cosas mis sueños se vuelven muy extraños. Besos
Eurice: Lo peor de todo es que no tomo nada. Si tomara quizás lo vería todo como en los espejos convexos de los parques de atracciones jeje. Un beso
Igor :) Saludos
jeje, no Amnesia, los sueños son para todos de la misma naturaleza, lo que pasa es que me gusta recordarlos o me llegan con mucha nitidez, quién sabe. Un beso.
No hagas eso, Theo, que dirá que necesito sexo (y tendrá razón jejej)
Muchas gracias, Z, me alegro de que te guste :) un besazo
Gicrispi, adoptalo antes de que se ahogue
Parmenio, gracias. Desde que leí tu última entrada que no quisiera que te fueras de aquí. Me encantó y sigo pensando en que fue lo que le dijiste al muchacho. Un besazo :)

1:57 a. m.  
Blogger Adrianos dijo...

un sueño que por lo menos tiene la coherencia de atarlo todo alrededor de una mesa como escena final... asi cobra todo su sinsentido...

oye que si en vez de licor de arroz hubieras salido con el pan y vino seguro que se habría producido alguna escena de "milagro milagro" y supongo que nadie te acusaría de haber comido nada.

Besos

7:16 a. m.  
Blogger ✙Eurice✙ dijo...

Anda ya Dubczek, no te hagas el abstemio, que sé que te pones ciego los fines de semana de Cava :)

9:40 a. m.  
Blogger claudia dijo...

Yo lo llamaría literatura onírica, aunque creo que Freud no puede con esto.

Lo de volar en almohada me ha encantado ¿era de dos plazas o de una?

Besos.

12:16 p. m.  
Anonymous anapedraza dijo...

Yo una vez me pillé un mecolotón de sangría, mezclado con unos porritos, y creo que vi a un hombre, que llevaba un oso atado con un collar; ¡qué cosas!

JEJEEEE, me parece que yo también terminaré por "polonizarme"

Migue

2:22 p. m.  
Blogger TORO SALVAJE dijo...

Aquí la vida es más divertida.
Que suerte.

Saludos.

2:34 p. m.  
Blogger Gary Rivera dijo...

wow, es como si hubieras descrito un sueño, donde las cosas de la realidad y la fantasia se mezclan tan bien, como en tu relato!

Un abrazote!

4:15 p. m.  
Blogger Romek Dubczek dijo...

Adrianos: Pues tienes razón y me sorprendió que, como sueño, mantuviera esa coherencia. Un beso
Eurice: No tiene por qué ser fin de semana. Con las nuevas ofertas de cava del Lidl uno puede beber todos los días :) Besillos
Claudia: jeje, dos plazas, tenía el espacio de una moto. Incluso tenía el cambio de marchas en el mismo sitio :) Besos
anapedraza: A ver si era el mismo hombre que me hizo el salto y se fue a tu sueño jeje. Un abrazo.
Toro Salvaje: ¿Aquí dónde? ¿En el sueño o en este pedazo de Polonia particular? En realidad es Wojkowice.
Gary: Fue un sueño, sí, aunque no sé bien lo que es un sueño y lo que no. Yo diría que un sueño es una realidad en la quinta dimensión. Aprovecho tu abrazote para besarte el cuello :)

6:15 p. m.  
Blogger Pimpf dijo...

Ya, pero el oso seguro que no era Panda, claro, que de esos hay muy pocos en el mundo, y cualquiera los alimenta. Como sueño, entretenido, con sus fases de agobio, que mira tú al animalejo llamando a la puerta... seguro que despertaste cuando el tipejo iba hacia ti amenazándote por haberte comido al oso... o era el propio oso??

bicos Ricos

12:57 p. m.  

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